lunes, febrero 22, 2010

La decepción.


Una vez más la decepción me envuelve con papel transparente por todo el cuerpo y me mete de una pieza en el congelador de casa, junto al arroz tres delicias... Oigo como los guisantes cuchichean entre ellos sobre mí y le dan codazos a los granos de arroz mientras intentan disimular. Los escucho perfectamente.

La decepción te estira la cara y te engarrota los dedos para que no puedas señalar el camino a seguir. La decepción le da al pause de los latidos de tu corazón y lo mantiene así unos cuantos días hasta que la catársis viene e insufla, de nuevo, aire purificado en tus ventrículos. La decepción es la vecina del quinto que de vez en cuando llama a tu puerta para pedirte sal e, inmediatamente, te la tira a los ojos... Esa es. La decepción.

11 comentarios:

Antonio dijo...

Un abrazo, que tampoco es mal antídoto...

Para, creo que voy a vomitar dijo...

No lo es, no.

Se agradece :)

Pareidolia dijo...

Por favor, no te congeles, acalla a los malditos guisantes, esas voces que te hablan bajito pero que son peor que el zumbido continuo de una mosca. La decepción es algo que nos hace aprender una vez más a base de hostias, si realmente se llega a aprender de ello, claro. Estoy en contra de aprender de esa manera, pero parece ser que sucede así cuando uno llega a unos ciertos límites, porque en el fondo se sabe lo que pasa al final, se sabe, pero nos llenamos de excusas y justificaciones. Es como saber que tu barco está abocado al naufragio, pero sin embargo se espera que algo/alguien lo impida. La verdad no está ahí fuera,no.
Tras esta chapa, yo también te voy a dar un abrazo, pero de esos que te espachurras suavemente para acabar con una sonrisa. Un besico

tomatita dijo...

Hay quien cierra los ojos, pero yo creo que no está mal escupir unas cuantas palabras para unir los pedazos que nos quedan después de la contienda.
Te beso, mi querido.

Exequiel Fontana dijo...

Voy a entrar a leer cada vez que pueda. Me gusto esa idea de la sal en la cara. Tengo una vecina que eligiría directamente tirarme con un vaso lleno de cosas: sal, harian, algunos alimentos compuestos. En si al decpeción puede codearse con tantas cosas, con tanta metáfora, se parece tanto a la tierra y a las cosas ...

Bambu dijo...

Seguro que ya se ha ido no? lo sé porque ha venido a mi casa.

Besos

Francisca dijo...

Te invito a visitar este blog http://mandamientosdementira.blogspot.com/ de ilustraciones y textos breves realizados por mí.
Saludos!
Pan

Li..* dijo...

Lo has clavado. Un beso.

RECOMENZAR dijo...

Me encontré de repente leyéndote...no sé de donde venía pero volveré
besos

Beauséant dijo...

uno puede vivir con muchas cosas, por malas que sean y, sin embargo, es casi imposible hacerlo con la decepción..por eso, supongo, podemos perdonar tantas cosas menos esa.

medianoche dijo...

Siempre es bueno encontrarte después de tanto tiempo, ya lo creo que es fea la decepción no deja sin armas, me encanto leerte.

Saludos